Agua micelar y tónico.

Lo único que tienen en común el agua micelar y el tónico es su formato líquido, por todo lo demás no tienen nada que ver. El agua micelar está destinada a la limpieza facial y el tónico, como ya hemos comentado, se aplica después de la limpieza y no se aclara.

¿Cuál elegir?

Existen tónicos para todo tipo de pieles, desde tónicos para las pieles más delicadas y hasta las más grasas.

- Si tienes la piel sensible o reactiva evita los aceites esenciales y busca principios activos que calmen el enrojecimiento después de la limpieza y en cualquier momento durante el día. Estos tónicos suelen ser ricos en nutrientes, vitaminas, minerales y aminoácidos. Ayudan a reducir la irritación, mantener un pH saludable y a fortalecer la barrera cutánea.

- Si tienes la piel grasa existen tratamientos específicos con alta concentración de activos para tonificar y refrescar las pieles más grasas y propensas a espinillas. Estos tónicos trabajan duro para recuperar y reequilibrar la piel después de la limpieza, regulando la producción de sebo y combatiendo la congestión para restaurar la luminosidad de la piel.

- Si tienes la piel seca, existen fórmulas eficaces que ofrecen un potente cóctel de activos anti-envejecimiento, hidratantes y antiinflamatorios con extractos de plantas que "rellenan", nutren y disipan el estrés.

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