Artículo: Piel seca o deshidratada: cómo saber cuál tienes (y qué necesita cada una).

Piel seca o deshidratada: cómo saber cuál tienes (y qué necesita cada una).
Te pones crema por la mañana y a media tarde la piel vuelve a tirar. O tienes la zona T brillante y, a la vez, líneas finas que no tenías hace un año. Lo más probable es que estés tratando un problema con la solución de otro. Porque piel seca y piel deshidratada suenan parecido, pero no lo son.
La diferencia en una frase
A la piel seca le falta grasa. A la piel deshidratada le falta agua.
La piel seca es un tipo de piel: produce pocos lípidos, viene de serie y te acompaña siempre. La piel deshidratada es un estado: puede aparecer en cualquier tipo de piel, también en la grasa, y se corrige. Por eso hay pieles grasas y deshidratadas a la vez, y por eso echarles una crema muy rica solo empeora el brillo sin resolver la tirantez.
Cómo saber cuál tienes
Tu piel es seca si la notas áspera, se descama, casi nunca brilla, los poros apenas se ven y la sensación de tirantez es constante, sin importar la estación.
Tu piel está deshidratada si tira después de limpiarla, se ve apagada, las líneas finas se marcan más de lo normal, el maquillaje se cuartea y, aun así, puede tener brillos. Y si empeora con la calefacción, el aire acondicionado, el frío o una temporada de estrés.
También puedes tener las dos cosas: una piel seca que, además, está deshidratada. Es muy habitual en la piel madura.
Qué necesita una piel deshidratada
Agua, y algo que la retenga. Los humectantes, como la glicerina, el ácido hialurónico o el saccharide isomerate, atraen el agua y la mantienen en la piel. Funcionan mejor aplicados en un sérum sobre la piel todavía húmeda.
Una barrera que no la deje escapar. Las ceramidas y el escualano refuerzan la barrera para que esa agua no se evapore en una hora.
Dejar de quitarle lo poco que tiene. Limpiadores que tiran, exfoliar de más y el agua muy caliente son los tres grandes culpables.
Qué necesita una piel seca
Lo mismo, pero con más lípidos. Cremas más ricas, con mantecas, ceramidas y aceites, y unas gotas de aceite facial como último paso para sellar. En la piel seca, el aceite sí es un aliado.
Una rutina para cada caso
Piel deshidratada, normal o mixta: una limpiadora suave como el bálsamo Skin Cloud de Mimétique, un sérum humectante como el Skin Revive y una crema ligera como la Skin Restore. Por la mañana, protector solar.
Piel seca y deshidratada: la misma limpieza y el mismo sérum, una crema rica con ceramidas como la Skin Restore+ y, por la noche, unas gotas de Plum Beauty Oil de Le Prunier para sellar.
Tienes toda la selección en nuestra colección para la piel deshidratada y en nuestras cremas hidratantes faciales. Y si sigues sin tenerlo claro, ven a Reus: en cinco minutos te decimos qué tipo de piel tienes y qué le sobra a tu rutina.














