Lo que se queda horas en el pelo es Onda, el perfume de la casa
Un champú cremoso para el pelo seco, áspero o apagado
Romero destilado a mano, para la piel grasa y el cuero cabelludo
Un sin aclarado para el pelo que se enreda con solo mirarlo
Un ritual ayurvédico de antes del lavado, de la raíz a las puntas
Para el pelo poroso que lo absorbe todo menos la hidratación
Suavidad y brillo con Onda, el neroli y sándalo de Luãre
Karité y salvado de arroz para el rizo grueso que se encrespa
Un champú que repara el pelo desde dentro de la fibra
Un champú sin sulfatos para el pelo fino que quiere cuerpo
Para el rubio que se oxida y el blanco que se apaga
Nutrición para el pelo que se enreda, se encrespa y se parte
Volumen con olor a azahar, para quien huye de las espumas de antes
Un acondicionador violeta sin siliconas para rubios, grises y platinos
Sin perfume, para el cuero cabelludo que ya no tolera nada
El acondicionador para el pelo fino que no soporta peso
Un acondicionador que repara la fibra sin quitarle ligereza
Una crema batida que da textura a ondas y rizos sin peso
Un peine de acetato vegetal para flequillos, rizos y melenas exigentes
Seda italiana cosida a mano, para recoger el pelo cuidándolo
Para que el pelo no se quede atrás cuando cuidas la piel del sol
Tres esenciales de Luãre en pequeño, para decidir con calma
Sal roja hawaiana para limpiar el cuero cabelludo desde la raíz
Manuka y naranja para el pelo fino que pierde cuerpo enseguida
Una pinza francesa de acetato de celulosa, no de plástico
Para el pelo seco, quebradizo o castigado
Diseñado en Suiza y pulido a mano durante treinta días
Proteína de moringa que repara el pelo mientras duermes
Higo y feijoa para el pelo seco o castigado, sin siliconas
Azúcar y miel para los rizos que olvidan su forma al salir de casa
Un sin aclarado ligero que ordena el pelo sin apagarlo
Un acondicionador que suaviza el pelo fino sin aplastarlo
El acondicionador sin perfume para el cuero cabelludo sensible
Melocotón y fresia para el pelo seco que se encrespa
Higo y feijoa para el pelo dañado, sin siliconas ni peso
Un tratamiento de salón para cuando el pelo pide más
Hidratación sin siliconas para el pelo áspero o encrespado
Dos años de desarrollo y sesenta cepillos analizados para hacer uno

























































